domingo, 26 de julio de 2015

LOS FANTASMAS DE LA ÓPERA MODERNOS.

El Perro Fantasma de Castellón...
(texto del escritor y poeta Ángel Padilla)

Vagó por Castellón durante más de dos meses, desde que fue visionado perdido, por las avenidas y callejones de la ciudad. ¿Quién era? ¿De dónde venía? Era blanco como la muerte, de apariencia muy famélica y parecía estar muy herido por la espalda. Era grande. Aparentaba un hombre triste huyendo alicaído.

Hubieron varias alarmas de avistamiento del misterioso perro que siempre escapaba de quien lo veía, y se ocultaba. Sólo se dejaba ver de cuándo en cuándo; el resto del tiempo dónde permanecía? Los integrantes de la protectora ASPAC de Castellón andaban con el alma rota. Era un perro. Herido y seguro muy enfermo. Pero no se dejaba coger. Se especulaba. Se planeaba. Debe, por las calles donde más se le suele ver, descansar la noche entre algún matorral o callejón. Se habló de jaula trampa. Se alertaron mil ojos. Pero nuestro amigo cuando se dejaba ver era tan poco y tan misteriosamente que no daba tiempo a accionar los dispositivos, llegaban los voluntarios y el delgado y alto perro hombre blanco fantasmal no estaba; era como si se dejase ver sólo como un grito de réplica a una sociedad que en su Ópera cerrada lo había apartado. Él, que era capaz de las mayores de las músicas, olvidado, relegado, repudiado...
Cuántos se apartarían a su paso de dolor y apariencia horrible. Como con Erick, la creación de Gastón Leroux, la canción del mundo y su fiesta lo apartó horriblemente de sus acordes.

Hasta el viernes, ese Erick borracho de dolor y huida, que como el fantasma de la ópera buscaba su amor particular, fue perseguido y encontrado por el amor de tres voluntarias de ASPAC. Le fallaron ya esta vez las fuerzas. Claudicó en su empeño de huir de un mundo que lo condenó al ostracismo por ser bello, por querer cantar, amar, componer la música de la vida con sus ojos y galope feliz que ya no tuvo ese viernes en que se desarmó en el gris callejón y fue abrazado por Primera vez...
Leishmania y sarna anegando su débil cuerpo, anemia y debilidad crónica. Puede morir -han dicho los veterinarios-, o puede ascender a la vida. A por fin Una Vida.

Lo sacarán adelante. En ASPAC han librado de la muerte segura a muchos otros olvidados y golpeados por una sociedad sin alma.
Perros, gatos, gallinas, caballos, erizos que han vuelto a ascender al brillo de una vida. Y a sonreír.

Este perro le pusieron de nombre Agustín, por el barrio donde lo encontraron.

ASPAC necesita ayuda económica para los cuidados del bello Agustín.
Sobrevivirá.
Todos lo hemos hecho alguna vez cuando hemos tocado fondo y alguien bueno nos tendió una mano.

PÁGINA EN FACE DE ASPAC :
https://www.facebook.com/pages/ASPAC-Amigos-de-los-Animales-de-Castell%C3%B3n/228713057307280?fref=tsi

 


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...